BLAZE BAYLEY + BAJA CALIFORNIA - SALA ÓXIDO (GUADALAJARA 25/1/2026)
Guadalajara es una de esas ciudades por las que no suelen pasar demasiados artistas internacionales, y los que lo hacen la tienen en cuenta gracias al equipo de la Sala Óxido, quienes siempre apuestan por conciertos potentes en la pequeña capital. Quizás por eso, cada vez que ocurre una venida como la de Blaze Bayley, automáticamente se convierte en un fenómeno especial. Una reunión de amigos en un entorno sensacional, que poco o nada tiene que ver con la frialdad de los grandes eventos y las masificaciones. En familia, como se suele decir. Y el caso es que ahí estábamos un domingo, con la sensación de que algo grande iba a suceder encima del escenario… Y para ello ya se encargaron los asturianos Baja California de hacernos calentar el oído con una puesta en escena eléctrica, solo ataviados con su logotipo en pantalla y puro rock de primera clase, sonando de auténtico lujo y demostrando desde el primer minuto de la tarde el porqué sus dos discos están plagados de influencias que van desde Bon Jovi hasta M-Clan, del hard rock de los 80 y los 90 al rock más desenfadado y de calidad. Venían a presentar su más reciente trabajo, Electricidad, que se podía comprar junto a diverso merchandise en el stand, sabiendo que jugaban un papel complicado: agradar a un público que iba a ver, nada más y nada menos, que al ex-vocalista de Iron Maiden.
Incluso arriesgando en la mesa de juego y actuando muy fuera de casa, los del norte se ganaron al personal e incluso consiguieron arrancar alguna compra de CDs y camisetas. Manuel Roz es un gran frontman, con carisma, aunque nadie en la banda queda rezagado en temas tan animosos y efectivos para levantar y abrir la fiesta como "Reina de Hielo", "Fuera de Control" o "Dueños de la Noche", de su último trabajo de estudio, Electricidad, que también podía adquirirse en el stand a la salida. Hasta se permitieron hacer un inciso con unos segundos de "The Trooper", haciendo que el personal supiera que después parte de la doncella volaría sobre la Alcarria. Me encantó el brillo de la guitarra de Aarón Galindo y la potencia desprendida por la base rítmica de los asturianos, acompañados de un muy buen ambiente y sonido que logró que lo que parecía un concierto de paso fuese esencial para entender la gran noche que nos aguardaba. Bravo, Baja California.

Llegó el momento y Blaze Bayley salió al escenario mordiendo fuerte junto a unos miembros de Absolva que siempre son unos escuderos de auténtico lujo. Aún no me quito de la cabeza su último paso por Madrid representando únicamente temas de The X Factor y Virtual XI. Fue un éxtasis de concierto, paroxismo puro y, sin duda, el mejor modo de disfrutar de los temas de ambos álbumes en directo en la actualidad, pues los hermanos Appleton y Martin McNee a la batería son un valor seguro para el británico, que siempre se ha rodeado, desde la edición del celebérrimo Silicon Messiah, de músicos de primer nivel. Nada de nombres grandilocuentes ni estrellas, pero sí talentos enormes, tanto en lo compositivo como en lo técnico. Precisamente a eso vino a Guadalajara en esta ocasión: a celebrar el 25 aniversario del que para un servidor puede ser el mejor disco de su carrera como Blaze (a secas, ya que luego vendrían los álbumes firmados como Blaze Bayley). Tampoco están de más temas del gran Tenth Dimension e incluso del denostado en su época Blood & Belief, pero quién sabe si nuestro protagonista no decidirá celebrarlos en sus respectivos aniversarios. El caso es que la banda vino con lo puesto, utilizando la batería de Baja California, y es que realizar una gira con numerosas fechas por salas pequeñas debe hacerse en estas condiciones. Solamente aprovecharon la pantalla de Óxido para adornar, aunque tampoco hizo falta demasiado artificio para la gran celebración, todo sea dicho.
Cuanto menos curioso fue un inicio sobre un escenario ultrailuminado, marcado por "Samurai" del descomunal The Man Who Would Not Die, el primer álbum que grabó Blaze Bayley junto a los hermanos Bermúdez, y que esta noche contó con el galón de oro de abrir un show frente a un público no demasiado numeroso, pero totalmente pendiente y analítico de todo lo que fuese a ocurrir. La batería quizá sonaba demasiado alta, pero no había duda de que la formación sonaba como un tornado… No fallan. Aunque en esta ocasión la guitarra de Appleton no tenía acompañante y tenía que hacer uso del octavador para doblar notas en otra tonalidad, el sonido y la clase que derrocha este hombre son brutales. Por una parte, me alegró escuchar "Samurai" para el inicio y para templar el sonido, porque "Ghost in the Machine", del Silicon Messiah, sonó sólida, dinámica y con un cuerpo bestial, así como un Bayley emocionado y emocionante, derrochando voz y tirando de veteranía… ¡Qué pasión pone en cada verso! El tema, que probablemente fuese uno de los que Blaze preparaba para la continuación de Virtual XI (como tantas veces ha comentado), fue el inicio de un maratón impresionante compuesto, en el mismo orden que en el álbum, por todos y cada uno de los cortes de aquel maravilloso trabajo. Cada nota, cada solo, cada línea de bajo y cada matiz vocal fueron reproducidos al milímetro por una banda arrasadora. Momentos como el de "Evolution" y su súper riff; la intensa y sobrecogedora "Silicon Messiah"; o una de las mejores bazas de su discografía como es la sensacional "Born of a Stranger" hicieron que los amantes del álbum alucinásemos y que quienes lo dejaron pasar por alto en su época quedasen con la boca abierta. Un debut solista a la altura de muy pocos, que esta noche sonó como nunca, pues no creo que hubiese precedentes tocando el álbum en su integridad.

Si conocías el disco en profundidad, esperarías el punteo 100% Maiden de "The Brave" y su ritmo cabalgante, el cañero y acojonantemente potente "The Launch" (una de mis favoritas y de las que más disfruté), para acabar la sección "Silicon" con la sobrecogedora "Stare at the Sun", con una banda sonando perfecta, un público entregado al máximo y un Bayley transmisor, comunicativo y emotivo, dándole el cáliz que necesitan sus temas. De su etapa actual (la era "Appleton", por llamarla de algún modo) se vio representada por "Calling You Home", tema de apertura de Infinite Entanglement, el primer álbum de la maravillosa trilogía que nos dejó la banda hace algunos años. Sucedió justo antes de un sprint final cargado de grandísimos momentos en los que el ex-Maiden nos volvió a atrapar con su enorme voz a través de algunos clásicos del mastodonte como "Como Estais Amigos", el single aislado "Virus", que todos cantamos a grito pelado dejándonos llevar por la nostalgia, o "Wrathchild", que en mi opinión hubiese sustituido por un "Sign of the Cross", por ejemplo, de su era junto a Harris, en vez de elegir el clásico de Killers. Claro que no dejó que decayese un final marcado nada más y nada menos que por "Man on the Edge", "Futureal" y un medley con temas como "Doctor, Doctor" de UFO, "Heaven & Hell" o "Running Free". Vuelvo a expresar una opinión sincera: hubiese preferido que se desmarcase con la versión completa de "Doctor, Doctor", pues siempre me pareció uno de los mejores covers del tema de Schenker. No obstante, el final de fiesta fue el último latigazo a Guadalajara de una banda que sudó la camiseta, con un Blaze incombustible y un set arrebatador una vez más.
El domingo, con Blaze Bayley amenizándolo, fue menos traumático, y el lunes fuimos a trabajar con la sensación de que “volvería a hacer el esfuerzo”. Y ese sentimiento solo lo generan grandes eventos como el que ofrecieron el frontman y su banda en la sala Óxido.
José Rojo
Fotografías: Pako Yagüe
[ Volver Atrás ]
Crónicas Copyright © por WWW.METALZONE.BIZ - (28 Lecturas) |